Inauguración del Año Académico en la Facultad de Ciencias Sociales
10 abril 2026
El lunes 23 de marzo tuvo lugar la inauguración del año académico de la Facultad de Ciencias Sociales, instancia que reunió a autoridades y a su comunidad en torno a los principales desafíos y proyecciones del quehacer académico.
La apertura estuvo a cargo de la decana Katherine Strasser, quien destacó la importancia de investigar y construir teoría en las ciencias sociales en un contexto marcado por la creciente disponibilidad de datos y el uso de herramientas capaces de modelar y predecir fenómenos complejos, sin perder de vista la comprensión profunda de dichos fenómenos. Asimismo, relevó logros recientes de la Facultad, como la adjudicación de seis proyectos AVANZA UC, 19 proyectos Fondecyt Regular, la participación de 14 investigadores e investigadoras en Centros de Investigación Asociativos, y la renovación del Instituto Milenio VioDemos, de MICARE y del Núcleo Milenio MIGRA.
En el cierre de su intervención, la decana subrayó la importancia de los marcos teóricos para dar sentido a los hallazgos empíricos en un contexto marcado por el avance de la inteligencia artificial. “Aprovechemos esta nueva era para desarrollar modelos y teorías que puedan ser testeados contra esta gran cantidad de datos; no para olvidarnos de hacer buenas preguntas”, señaló, recordando que las ciencias sociales buscan profundizar en la comprensión del ser humano en sus dimensiones psicológica, social, cultural, moral y espiritual, contribuyendo al bienestar colectivo.
La jornada continuó con la conferencia Trayectorias del crimen: generaciones, estructura social y política criminal”, dictada por el académico del Departamento de Criminología de la Universidad de Estocolmo, Felipe Estrada Dörner. En su exposición abordó la relación entre criminalidad, estructuras sociales, vínculos intergeneracionales y movilidad social. El académico analizó la violencia como problema social, señalando que si bien se observa un aumento en las denuncias —especialmente entre jóvenes—, no es posible afirmar con certeza si esto responde a un incremento real de la violencia o a cambios en los patrones de denuncia. Enfatizó también que la criminalidad debe entenderse en el marco de los cambios sociales e históricos que moldean las oportunidades de vida de las personas, que la delincuencia está fuertemente condicionada por factores socioeconómicos, y que se distribuye de manera desigual.
Además, el académico advirtió que el endurecimiento de las sanciones penales no ha demostrado reducir significativamente la criminalidad, y que incluso puede aumentar la reincidencia en algunos casos y generar efectos negativos en ámbitos como la educación y el empleo.
Finalmente, el profesor Estrada subrayó la importancia del uso de datos longitudinales para comprender con mayor precisión las tendencias delictivas y diseñar políticas públicas basadas en evidencia empírica, que consideren los factores sociales e históricos involucrados, evitando respuestas exclusivamente punitivas frente a la presión política.